DONOVAN FORBES, EN EL REAL SAN ANDRÉS.
Diseño portada: Camila Goez
DONOVAN FORBES, EN EL REAL SAN ANDRÉS
Este jugador de futbol profesional,
mediocentro de gran calidad, nació en Cartagena el 18 de julio del 2000, pero
la mayor parte de su vida ha sido en la isla de San Andrés, ya que su padre es
isleño raizal y a los pocos meses de nacer lo trajo a la isla.
Forbes debutó como profesional en
2019 en el Real San Andrés, de segunda división, cuando la sede de ese equipo
era en la isla.
En 2021 el equipo caribeño se va de
la isla y retoma su antiguo nombre como Real Santander, siendo Donovan uno de
los “isleños” que siguió en ese equipo. En el 2024 jugó en el Deportivo Cúcuta
también en la Primera B, hasta medidos de ese año.
En la segunda división de Colombia en
los tres equipos que ha estado ha jugado 114 partidos, marcó 6 goles con el
Real Santander he hizo dos asistencias. Con el Cúcuta un gol y una asistencia,
para un total de 7 goles como futbolista profesional hasta la fecha.
Desde hace un año se encuentra en la
isla, entrenando y jugando en algunos equipos locales, esperando una nueva
oportunidad, ya que su calidad sigue intacta.
Donovan Forbes Morales, con la camiseta del Cúcuta Deportivo en la B 2024: Equipo histórico del fútbol colombiano. Fotos tomadas de La Opinión . co
En la página web de caracol TV, encontramos lo siguiente:
DONOVAN
FORBES, DE VENDER COCOS Y RETIRARSE UNOS MESES DEL FÚTBOL, A FIGURAR EN EL REAL
SANTANDER
Por: Daniel Parra Cuenca (Tomado de la página Web: Gol Caracol
TV. Julio 13, 2023)
Nació en San Andrés, quiso cumplir su
sueño de ser futbolista, le cerraron las puertas y regresó a la isla a
rebuscarse la vida. Se trata de Donovan Forbes, el mediocampista que defiende
los colores del Real Santander.
El próximo 20 de julio la pelota volverá a rodar en el Torneo de
la Primera B del Fútbol colombiano y Real Santander quiere salir a relucir y
hacer una buena campaña para soñar con el ascenso. Para ello, tiene en sus
filas a un jugador que logró debutar con mucho trabajo y sacrificio: Donovan
Forbes. El mediocampista salió de San
Andrés para seguir su sueño, le cerraron las puertas, se retiró, vendió cocos
en la isla y encontró en la escuadra santandereana un lugar para demostrar su
talento con la pelota.
Hace 22 años, en la Isla de San Andrés, un 18 de julio, nació
Donovan Forbes, el hijo de Evelia Rosa Morales Zúñiga y Garif Miguel Forbes
Torres. Desde pequeño su papá le inculcó ese amor por el fútbol y por eso a muy
temprana edad se marchó de la isla para convertirse en jugador profesional.
Bogotá lo recibió con un frío y un duro diario vivir que lo afectó, y luego en
Cali y Cartagena no le dieron la oportunidad.
A la cabeza se vino la idea del retiro y no dudó en hacerlo. Regresó a
San Andrés para trabajar e intentar salir adelante. Lo agobió la isla y se fue
unos meses a Cartagena. Estando en la 'Heroica', Real Santander fue a hacer
unas pruebas en la isla y tomó el nombre de Real San Andrés. Donovan no quiso
ir, hasta que sus padres lo convencieron. A pesar de que la motivación no estaba, el talento permanecía y por eso
fue uno de los seleccionados por el equipo. Así fue como Donovan Forbes,
nuestro invitado en 'Historias de la B' llegó al
fútbol profesional colombiano.
¿Cómo empezó a jugar al fútbol?
"La gente es muy apasionada del deporte y más que todo al fútbol.
Allá es una cosa de admirar, porque San Andrés donde usted vaya hay canchas,
digamos así sea, canchas hechas con cajas de cerveza, con palos o con rocas. Mi
comienzo en el fútbol fue pues gracias a mi mamá y a mi papá porque pues
siempre mi papá me llevaba a verlo jugar fútbol. Mi mamá tenía un primo, tiene
un primo que es técnico, que tiene un equipo de fútbol ahora mismo y pues
decidieron meterme. Siempre digo que mi papá es mi ídolo porque me llevaba
todos los fines de semana a verlo jugar, por eso siento que hoy amor al
fútbol".
Sus primeros pasos
"En San Andrés comencé desde mis 5 años en un club llamado
Promesas del Archipiélago. Desde ese club me fui desarrollando
futbolísticamente y mis capacidades fueron surgiendo. Luego de eso llegué a
Bogotá a un equipo llamado Capital. Estuve dos años, no fue para nada fácil,
pero sí fueron dos años de demasiada enseñanza. Me enseñó mucho, me enseñó a lo
que era sobrevivir, a lo que era estar lejos de la familia, porque era mi
primer viaje por fuera y solo. A mediados de eso, en el 2016, me fui para el
club Real Vallecaucano, que es un equipo de Cali, en el cual las cosas ya no
surgieron como yo esperaba, pero también fue una enseñanza para mí".
Lo más duro que vivió en ese tiempo
"Me tocaba levantarme tipo cuatro de la mañana para irme
para el colegio. El colegio lo cerraban a las 7 de la mañana. A mí me tocaba
irme a las 4 y pues había muchas veces que llegaba tarde, como muchas veces que
llegaba muy temprano, porque como el camino nunca nos lo aprendimos así bien,
siempre era complicado llegar a la hora exacta. Y pues había muchas veces que no
teníamos tampoco para el transporte y nos tocaba muchas veces volarnos las
estaciones de Transmilenio. Y otra cosa era que no teníamos transporte para los
entrenos. A nosotros nos tocaba caminar una hora y media a los entrenos,
entrenar lo más de bien, y después caminar una hora y media más hacia la casa a
comer. Por la parte económica siempre fui apoyado por mis padres, tanto por mi
mamá, por mi papá y mi padrastro. Siempre estuvieron ahí ayudándome cuando yo
les decía que no tenía para los transportes, pues ellos me ayudaban y cosas
así.
¿Le
gustaban otros deportes cuando estaba en la isla?
"La
verdad me gustaba tres deportes. Uno era el béisbol, el fútbol y el microfútbol.
Tuve la oportunidad de jugar Intercolegiados en Cartagena, quedé de goleador
del equipo, y pues a mí se me acercó una vez un profesor y me preguntó que si
yo quería ser profesional en micro. Y pues yo como estaba muy pequeñito mi
respuesta fue no, porque como mis padres no sabían ni nada, entonces me tocaba
consultarlo con ellos y todo lo demás. Y esa fue la única opción que se me
presentó en el microfútbol, que creo que, si no hubiera sido por el fútbol,
pues yo ahora mismo de pronto hubiera sido un buen micrero".
Su primera aventura en un equipo profesional
"Después de Cali, duré dos años en el Real Cartagena, pues
no pude debutar por circunstancias de los técnicos. Un profe llegó un día a la
Sub-20, habló con nosotros, dijo que subir no iba a estar fácil, que iba a
estar complicado y que él a la vez necesitaba jugadores de experiencia, que en
sus papeles no estaba como planeado contar con jugadores jóvenes. Al escuchar
eso fue como un baldado de agua fría para mí, porque yo sentía que estaba como
a punto de lograr mi sueño. Decidí irme para San Andrés y tomé la decisión de
no jugar más fútbol.
¿Renunciaste al fútbol?
"Así es, duré sin jugar fútbol como siete meses".
¿Que hizo en esos siete meses?
"Estuve trabajando, estaba sobreviviendo, pues mi familia
me enseñó a ser una persona guerrera y pues el refrán de nosotros siempre ha
sido que la plata está hecha, solamente hay que salir a buscar".
¿Qué trabajos realizó?
"Me subía a los palos de coco, cogía coco, yo mismo lo
pelaba, lo vendía, vendía mango y en un trabajo que sí me metí fue poniendo
ventanas en hoteles. Me aburrí de estar en San Andrés trabajando y decidí irme
a unas vacaciones para Cartagena. Estando allá a mi mamá le dieron una noticia
de que el equipo Real Santander iba a hacer unas veedurías en San Andrés.
Entonces, tanto mi mamá como mi papá no estaban muy a gusto conmigo por la
decisión que yo había tomado, porque ellos siempre han estado conmigo a la hora
de ayudarme en comprarme los suplementos, en comprarme los guayos, los
tiquetes, siempre estuvieron ahí conmigo diciéndome que siguiera mis sueños y
como mi sueño siempre ha sido ser un jugador profesional de fútbol".
¿Se presentó a la prueba o definitivamente renunció al fútbol?
"Mi mamá me insistió mucho, llorando, me decía que fuera a
las pruebas, pero yo le dije que en esas pruebas iba a haber demasiada gente y
que para que me escogieran a mí iba a ser demasiado complicado, entonces me
dijo que no desistiera y que fuera. Al ver a mi mamá tan disgustada, tomé la
decisión de irme para San Andrés y hacer esas pruebas. Conté con la suerte de
quedar entre los finalistas. En ese entonces me tocó venirme para Bucaramanga a
jugar con la Sub-20".
¿Cómo fue su debut en el Real Santander?
"Cuando me trajeron para Bucaramanga estuve con el profesor
Iván Garrido, que ahora es el asistente técnico de Real Santander. Pasó un año
y a él lo mandaron para San Andrés. Seguí mi proceso en la Sub-20 de la mano de
Oscar Álvarez. En el 2019 iba a nacer mi hija, Celeste. Una semana antes de que
mi hija naciera hablé con los profesores a ver si podía ir a verla y el
profesor Vladimir Vesga y el profesor Oscar Mauricio Leiva fueron los que me
enviaron con Garrido a la isla para no perder el ritmo. Mi hija nació un 4 de
octubre del 2019 y yo conté con la suerte y con la gracia de Dios de debutar dos
días después, el 6 de octubre".
¿Cuál fue el mensaje de su familia, tras el debut?
"La familia se sentía muy alegre. Mi mamá fue una de las
que más se alegró porque era una de las personas que más disfrutaban, estaba
molesta conmigo por la decisión que había tomado. Sus primeras palabras fueron,
'viste, te lo dije, tú tienes demasiadas capacidades y Dios no abandona a sus
hijos y tú estás para grandes cosas, hijo mío'. Le dije que muchas gracias por
siempre apoyarme y no dejar que tirara la toalla. Mi papá sí fue uno de los que
más me dijo que si era mi sueño, que, si en realidad quería jugar, que él me
iba a apoyar, pero que él sabía, que, si yo seguía en el fútbol, yo iba a
debutar y eso a él lo llenaba de motivación y le alegraba".
¿Le ha costado adaptarse a Bucaramanga?
"Siento que todo es de proceso y de costumbre. Uno primero
se siente raro por lo que no es su tierra ni nada por el estilo y son cosas
nuevas y diferentes que uno viene acá a experimentar. Pero con el pasar del
tiempo y gracias al amor que uno le tiene a lo que uno hace, uno se adapta
mejor".
¿Qué es lo que más extraña de la isla?
"Lo que más extraño son las salidas en familia al
mar".
¿Cuál es su mayor sueño en el fútbol?
"Mi mayor sueño ahora mismo es seguir defendiendo los colores
de la camisa que tengo puesta, gracias a este equipo que me dio la oportunidad
de debutar. Estoy agradecido con este equipo, espero seguir trabajando y poder
dar un salto y llegar a otro club, probar nuevos aires y salir adelante. Como
todo futbolista me imagino que el sueño de uno es tocar Europa, un equipo
grande y trabajando creo que podría llegar a eso".
¿Cómo es Donovan Forbes dentro de la cancha?
"Soy una persona guerrera, dentro y fuera del campo. Soy
una persona que cuando veo a mis amigos cabizbajos, porque hicieron una jugada
mala, pues soy de esas personas que les brinda la confianza. Que si se equivocó
una vez pues le doy el balón otra vez para que vuelva y se tome la confianza.
Tengo liderazgo y respaldo mucho a sus compañeros. Técnicamente soy muy
habilidoso, tengo condiciones, confío en mis capacidades y si sigo mejorándolas
podría llegar a ser alguien grande".
Hasta aquí el reportaje de Daniel Parra Cuenca del Gol Caracol
TV.
Real San Andrés 2020, Donovan el primero abajo (30) . El tercero abajo es David Livingston (9).







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