OSWALDO SANTOYA, PATRIMONIO DEL ONCE CALDAS
Diseño portada: Camila Goez
OSWALDO SANTOYA, PATRIMONIO DEL ONCE CALDAS
Por: Carl Olsen
Oswaldo Santoya (qepd) fue un fuerte y
recio defensa central de gran calidad, nacido en San Andrés isla el 12 de
septiembre de 1965. Se destacó en ese puesto desde muy niño en el fútbol
aficionado de San Andrés, lo cual lo llevó muy joven a la selección juvenil de la
isla, obteniendo varios títulos de Territorios Nacionales, además de integrar
la nómina de la selección que quedó campeón juvenil en 1985 en la final contra
Bogotá. Recordemos que la crónica de ese partido ya la publicamos en este blog,
destacando a Santoya, quien empató el partido en los minutos finales.
En 1989 se convirtió en futbolista
profesional al llegar al Once Caldas de Manizales. Pasó a ser titular
inamovible y fue declarado patrimonio de ese equipo en el que estuvo hasta 1995.
Al año siguiente llegó al Deportivo Independiente Medellín hasta 1997, luego
pasó al Unicosta de Barranquilla, equipo que tuvo un breve paso por la categoría
A.
Santoya al ver que no lo subían al
primer equipo, se desesperó y quiso devolverse para la isla. Decisión que tomó
sin saber que un domingo de 1989 sería titular con el equipo grande, sería su
debut profesional. Su compañero de equipo, el sanandresano Luis Meléndez, tuvo
que ir hasta el aeropuerto de Pereira, le quitó el pasaje, se lo rompió y le
dio la gran noticia: “Oswaldo, vas a debutar contra el Unión Magdalena,
reemplazando al veterano paisa Álvaro “El Polaco” Escobar”. El resto es
historia y fue el orgullo del fútbol isleño en los años de 1990.
El 17 de abril de 1994 Santoya se
convirtió en el primer isleño en Jugar con la camiseta amarilla de la Selección
Colombia. Jugó de titular un partido amistoso contra la selección de Nigeria,
al lado del también fallecido Andrés Escobar. Ganó Colombia 1-0, partido jugado
en Villavicencio, Meta. Esta era la selección dirigida por Francisco “Pacho”
Maturana, la que según el Rey Pele (Qepd) iba a ser campeona Mundial en USA 1994,
la misma que en eliminatorias le ganó 5 a 0 a Argentina en Buenos Aires el 5 de
septiembre de 1993. Fue el único partido de Santoya con la Selección. No lo
volvieron a convocar.
Este jugador llegó a prueba al Once Caldas
en 1987 con dos paisanos sanadresanos, William Silgado y Luis Meléndez. A
Silgado lo devolvieron a la isla a los dos meses, y en 1991 se embarcó de tripulante,
con el autor de este texto y once isleños más, en un crucero turístico que
navegó desde Portugal a Brasil y después por el Caribe. Silgado hoy en día se
encuentra radicado en la ciudad de Miami.
Meléndez, por su parte, era delantero,
también pudo llegar al futbol Profesional. Santoya subió al primer equipo del Once
Caldas en 1988 y el cómo Meléndez confiaban que por su calidad también subiría.
Pero en un entrenamiento el exjugador profesional Félix Cetré, quien ya tenía
experiencia profesional y acababa de llegar al Caldas, veía amenazada su
posición con el delantero isleño, y le pidió a otro jugador de las reservas que
tirara a dañar a Meléndez y se cumplió el objetivo, porque con esa lesión Meléndez
quedó impedido de por vida para jugar futbol profesional. Cetré si llegó a ser
profesional y fue figura destacada en el Once Caldas y el Junior de
Barranquilla.
El día que los tres isleños viajaron a
Manizales, Santoya se subió al avión disfrazado de mujer, ya que lo andaban
buscando por una trifulca que tuvo la noche anterior.
A principio de los años 2000 Santoya y Cetré,
quien tiene esposa sanandresana, se volvieron a encontrar, ya radicados y
retirados en la isla, ambos jugaban en el torneo local de veteranos.
En un partido del equipo de Cetré,
Santoya bajo de las graderías y lo persiguió por todo el estadio, quería
lincharlo, ya que por su culpa su amigo Luis Meléndez nunca llegó a ser
futbolista profesional, habían pasado muchos años y quería venganza. Meléndez
hoy en día trabaja en un reconocido supermercado de la isla y cuenta que un día
cualquiera Cetré se le acercó a disculparse y a reconocer lo que le había hecho
a finales de los años ochenta del siglo pasado.
Oswaldo Santoya (qepd), de titular en partido de la selección Colombia de Pacho Maturana 1994. Es el segundo arriba de izquierda a derecha entre “Barrabas” Gómez y Andrés Escobar (Qepd)
Con esta última anécdota podemos ver lo
duro que es llegar a ser futbolista profesional, ya que, por llegar a lo más
alto, entre los mismos compañeros se tiran a lesionar, además del tema de las
roscas.
El 30 de Julio de 1994 se inauguró el
estadio Palo Grande de Manizales y se jugó un partido amistoso entre el
Cruzeiro, de Belo Horizonte, Brasil, y el Once Caldas. Ganaron los brasileños 5
a 2, con un autogol del sanandresano, por el cual hoy lo recuerdan como el
primer jugador que hizo un gol en contra en ese estadio.
Oswaldo Santoya (Qepd) pasó sus últimos años en la isla y en Centroamérica. En Costa Rica no pudo jugar en el Saprissa por falta de documentación que le diera de baja en Colombia. Se dice que jugó en primera división en Guatemala en donde falleció en el año 2015, a los 49 años de edad.
BESTIARIO
DEL BALÓN
EL LADO B DEL FÚBOL COLOMBIANO
7 marzo 2006 por siempreconusted
Oswaldo Santoya
Recio defensa central sanandresano
bastión de la zaga del Cristal Caldas antes de que este fuera el Once Philips y
mucho antes de que fuera el Once Caldas que América conoció en la Copa de 2004.
De Oswaldo hay que decir que la suya
parecía ser la carrera promedio del irredento central bravero colombiano de no
haber mediado un inusual golpe de suerte en forma de excentricidad del inefable
“Pacho”. Fue en el primer semestre de 1994 en tiempos del célebre invicto
forjado a punta de derrotar extras uniformados cuando se dio a conocer la lista
semanal de convocados –esta vez el rival era el Sao Paulo en Bogotá– que en
ella aparecieron dos nombres que no estaban en las cuentas de nadie: Néstor
Ortiz y Oswaldo Santoya.
Sobre la sorpresiva convocatoria del
crédito sanandresano expertos sostienen que este no fue sino uno más de una
serie de acuerdos a los que llegaron el gobernador del archipiélago y el
entonces presidente Samper luego de que Nicaragua tentara por enésima vez a las
islas con mejores perspectivas en caso de que decidieran anexarse al país
centroamericano. Los maturanologos, por su parte, sostienen que esta no fue
sino una excentricidad más del chocoano a la que no hace falta
sobredimensionarla para que no la repita cada vez que retome las riendas de la selección
mayor.
Volviendo con el afortunado de turno,
hay que decir que su presencia en selección fue tan efímera como un soplido del
famoso hoyo del archipiélago. El partido contra Sao Paulo, del que salió
lesionado, y una palomita contra Nigeria fue todo el chance que tuvieron los
isleños de sentir que al continente los unía algo más que el mero Plan 25.
Contrario a lo que sucedería con su compadre Ortiz, Santoya regresaría al Once
para permanecer en la fría ciudad surtidora de hidalguía por varias temporadas
más. Permaneció inamovible en la zaga caldense hasta que otro desquiciado,
Jorge Castillo, se lo llevó para su pomposo DIM siendo este el último registro
de este isleño andariego.
El recordado Oswaldo Santoya (qepd)






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